Language and knowledge
Uff! cuanto frío hace hoy!y cuántas cosas han pasado estas últimas semanas.... God! Después de *postdata con la entrada hacia Matías, vuelvo a las andanzas y a tomar los tópicos que quedaron en el tintero.
Mmmmmmm, a ver... cómo empiezo a redactar ésto.... mmmmmm!
Ah, ya sé!
Hace un par de semanas una lectora de este bloggie me hizo una sugerencia ante un tema del cual podría escribir en mi hijito; el asunto fue que ... sin querer queriendo lo referente a ese tópico se expandió cual Big Bang y la verdad es que creo que al final puedo llegar a "puerto firme" y hablar acerca de esta idea.
Mientras sincronizaba una canción buena en mi reproductor de música, pensé... uf! son muchas cosas que tengo que decir...en fin.. sintetizaré la actualización por así decirlo.
El otro día cuando mi conocida( no daré pistas para reservar su persona) me hizo esa sugerencia quedé pasmada! era un tema que si bien, siempre lo he pensado... nunca lo analicé para escribir ,hasta...bueno.... ahora.
¿Alguna vez nos hemos consultado si hay que conocer primero a las personas para quererlas después o es todo lo contrario?
Ese fue la idea después de un debate exhaustivo- madrugativo con una persona muy boni que he conocido :) (me odiarás!, lo sé u.u)
Mi postura hasta ese día del debate full era...depende... siempre depende..., ya que cada caso, cada persona que conocemos es diferente. Así por ejemplo, puedes querer primero a alguien sin conocerlo,pero cuando lo conoces... pff! la media sorpresa que nos llevamos. O totalmente lo contrario, somos amigos de esa persona por un tiempo equis, y desde equis momento... la comenzamos a querer de otra forma y chan! la relación cambia del cielo a la Tierra. Para mí, ese era el depende....Sin embargo, unos cuantos sucesos me han hecho no sé si cambiar mi posición o hacerla más firme, sólo que me di cuenta... que por más tiempo que uno pueda conocer a alguien... nunca te deja de sorprender.
Esto último, me lleva a considerar cuando conocemos a alguien, sin querer queriendo nos damos cuenta de su personalidad ( no soy especialista en ese campo así que no me mojaré el traste,jajajaja) y en el lenguaje (L), aquello que lo que habla y cómo lo habla. Seguramente, alguna vez cuando conversan con alguien... puede que esté diciendo algo nada que ver,pero el lenguaje no verbal ( kinésica,proxémica[cercanía] ) y el paralenguaje nos expresa alguna cosa totalmente diferente. ¿Les ha pasado? Algo así como... yo no estoy ni ahí ( verbalmente hablando),pero hilando bien fino nos damos cuenta que su postura,prosodia, proxémica y hasta el contacto ocular dicen lo contrario. Digo esto, tanto sólo a modo de ejemplo,ya que nadie está a salvo de tener incoherencias entre aquello que habla y lo que realmente se dice ;).
Por un momento pensé, a ver..,a ver...espera! pero qué pasa si uno malinterpreta las señales. Somos personas que podemos errar en nuestras percepciones ante gente,situaciones y/o cualquier cosa. ¿Cómo darnos cuenta cuando algo va y algo no va? Ahora, no puedo creer que suenen los Enanitos Verdes (buff!, sólo faltaría que sonara Arrancacorazones ¬¬) ¿A qué le hacemos caso en estos casos? ¿A aquello denominado sólo como el "mensaje" (sólo la parte verbal) o a eso que no quiere decir,pero expresa ocúltamente bajo sus gestos?
Con estas ideas, no doy por cerrada mi temporada, sino otra que quizás nunca comenzó.(ouch!)
Cualquier opinión sólo deje su comentario en "yuxtaposiciones"
xoxo mis bloggie lectores :)





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